Entorno
común
de datos.
Un CDE no es una plataforma. Es un acuerdo: dónde vive cada archivo, en qué estado está y quién lo deja pasar.
¿Cuál es la buena?
Correos, carpetas y copias locales. Nadie sabe qué versión es la vigente ni quién la dio por buena.
Una fuente acordada.
El entorno común de datos es el sitio acordado donde se reúne, gestiona y difunde la información, siempre con un proceso controlado.
Todo es un contenedor.
Un modelo, un plano o una tabla: cualquier conjunto de información con nombre propio que se puede recuperar. Viaja con sus metadatos.
Cuatro estados.
Cada contenedor está siempre en uno: se trabaja, se comparte para coordinar, se publica para usarlo y todo queda registrado.
Trabajo en curso.
El taller del equipo. Lo produce su autor y nadie de fuera lo ve: se puede equivocar, borrar y rehacer.
Compartido.
Aprobado para que otros equipos lo vean. Sirve para coordinar y comentar, no para construir.
Publicado.
Autorizado para usarse: en el diseño de detalle, en la obra o en la explotación. Es la versión contractual.
Archivado.
No es el final del camino: es el diario. Guarda cada versión superada y cada cambio de estado, con quién y cuándo.
Nada pasa sin permiso.
Entre estados hay puertas. La primera la abre el propio equipo; la segunda, el responsable del encargo y, después, el cliente.
El estado no es la carpeta.
Cada contenedor lleva tres datos obligatorios: código de estado, de revisión y de clasificación. Las carpetas ayudan, pero no sustituyen a la etiqueta.
P de preliminar, C de contrato.
Las versiones de trabajo llevan decimales, lo compartido no y lo publicado cambia de letra.
Un nombre que se lee solo.
Campos fijos separados por guiones: qué proyecto, quién lo hace, dónde está, qué es, de qué disciplina y qué número lleva.
Quién pide, quién entrega.
El cliente encarga. Una empresa principal responde por todo el equipo de desarrollo, y cada equipo de trabajo produce su parte.
El permiso depende del estado.
El autor edita su trabajo en curso. Los demás equipos leen lo compartido. Lo publicado, solo se lee.
| Quién | En curso | Compartido | Publicado |
|---|---|---|---|
| Su equipo de trabajo | Edita | Lee | Lee |
| Otros equipos | — | Lee | Lee |
| Contratada principal | — | Lee y revisa | Autoriza |
| Cliente | — | Lee si se le comparte | Acepta |
Se vincula, no se copia.
Cada equipo trabaja con su modelo y referencia los de los demás desde el estado compartido. Así todos coordinan contra la misma versión.
Del proyecto al activo.
Lo publicado y aceptado forma el modelo de información del proyecto. Al cerrar, se archiva y alimenta el modelo del activo, el que usará el propietario.
Seis partes, un método.
La serie ISO 19650 ordena la gestión de la información en todo el ciclo de vida. El CDE nace en la parte 1.
El CDE se monta antes de licitar.
La parte 2 describe ocho actividades. El cliente establece el CDE en la primera, antes de invitar a nadie.
Del requisito al plan.
El cliente dice qué información necesita. El equipo responde cómo, quién y cuándo. El CDE es donde se cumple esa promesa.
Los códigos no son ISO.
ISO 19650 pide códigos de estado y de revisión, pero no los fija. Cada país los define en su anejo nacional, y no coinciden.
Para qué sirve, en dos letras.
El código de idoneidad dice para qué se puede usar un contenedor compartido o publicado. El anejo británico es el más copiado, y cambió en 2021.
| Código | Estado | Apto para |
|---|---|---|
| S0 | En curso | Trabajo del equipo |
| S1 | Compartido | Coordinación |
| S2 | Compartido | Información |
| S3 | Compartido | Revisión y comentarios |
| S4 | Compartido | Aprobación de etapa |
| A1…An | Publicado | Autorizado y aceptado |
España lo pide por fases.
El Plan BIM de la contratación pública define el CDE y lo exige conforme a la UNE-EN ISO 19650 desde el nivel avanzado.
No todo se comparte.
Una comisaría, un aeropuerto o una red eléctrica revelan demasiado. La parte 5 obliga a valorar la sensibilidad antes de decidir quién accede.
Segunda edición en camino.
Las partes 1 y 2 están en revisión. La nueva parte 2 unirá proyecto y explotación en un solo proceso. Mientras, siguen vigentes las de 2018.
Sincronizar no es compartir.
El modelo central en la nube es trabajo en curso del equipo. Solo un paso explícito lo saca de ahí para que lo vean los demás.
Versión no es revisión.
La plataforma numera cada guardado. La revisión ISO la decide una persona al pasar una puerta. Y el IFC es un contenedor distinto del nativo.
Muchas marcas, mismos estados.
Cada plataforma resuelve los cuatro estados a su manera. Primero se define el flujo; después se elige la herramienta.
Estado en carpeta o en etiqueta.
Unas plataformas mueven el archivo de carpeta al cambiar de estado; otras le cambian la etiqueta y lo dejan quieto. Las dos funcionan si los permisos acompañan.
La puerta tiene un botón.
Un flujo de revisión asigna revisores, recoge su decisión y mueve o reetiqueta el contenedor. No todas las funciones lo permiten.
No todos los sellos pesan igual.
«Cumple ISO 19650» puede ser una auditoría externa o una frase del folleto. Conviene leer quién lo certifica y frente a qué partes.
Que los CDE se hablen.
Las API OpenCDE permiten abrir y guardar contenedores de un CDE desde cualquier programa, sin descargar a mano.
Un comentario con coordenadas.
BCF guarda cada incidencia con su vista, su captura y los elementos afectados. Viaja entre programas y el CDE sin tocar el modelo.
Entregar con los vínculos.
ICDD empaqueta modelos, planos y tablas con los enlaces entre ellos. DIN SPEC 91391 fija qué funciones debe tener un CDE y cómo intercambiar entre dos.
Seis preguntas en cada puerta.
Antes de compartir o publicar se revisa el contenedor con seis criterios. El primero es el propio CDE: nombre y metadatos correctos.
¿Pasa la puerta?
Escribe un nombre de contenedor y comprueba campo a campo si cumple la convención británica de 2018, la más extendida.
El nombre no basta.
El CDE comprueba el contenedor; el IDS comprueba lo que hay dentro del IFC. Juntos convierten la puerta en una prueba automática.
Un CDE que nadie usa no existe.
El fallo más común no es técnico: equipos que siguen enviando por correo. Se audita con muestras, no con el manual.